El Gobierno «premia» las altas médicas y los facultativos se niegan

El Gobierno «premia» las altas médicas y los facultativos se niegan

Algunas de las medidas puestas en marcha por el Gobierno socialista para intentar evitar que las cuentas de la Seguridad Social entren en déficit, están chocando con las reticencias de algunos colectivos, como el caso de los inspectores médicos, que se niegan a claudicar de sus principios morales y éticos, a cambio de dinero.

Una de estas medidas consiste en incentivar económicamente las altas que los médicos dan entre sus pacientes, con el objetivo de evitar que la Seguridad Social tenga que gastarse una parte de sus reservas en hacer frente a estas bajas. Cuando las bajas de los trabajadores se prolongan en el tiempo, una parte de su sueldo lo financia la empresa a la que pertenece, pero otra tiene que salir de los fondos del Instituto de la Seguridad Social, cada vez más exiguos desde que comenzó la crisis económica.

El Ejecutivo implantó en 2008 un sistema por el que paga unos incentivos, que son una media por médico de 1.200 euros al semestre y 200 euros al mes, si consiguen convertir en altas el 15 por ciento de los pacientes en baja que diagnostican, según han asegurado a ABC fuentes de este colectivo. Cuantas más altas firmen más dinero ahorran a las arcas de la Seguridad Social, que ahora sigue manteniendo un ligero superávit, gracias a los intereses del fondo de reservas.

Pero el sentido ético y la profesionalidad de muchos de los médicos de la Seguridad Social ha chocado con los deseos de la Administración de intentar ahorrar de todas las partidas a las que les pueda aplicar un recorte. De ese quince por ciento que se le ha asignado a cada médico, durante el primer semestre del año sólo se consiguió llegar al 4, 36, repitiéndose un porcentaje similar en el segundo semestre del año anterior, según estas mismas fuentes médicas.

La conclusión es clara: los médicos prefieren perder dinero antes que forzar el alta a sus pacientes. Las consecuencias de «dar altas mal diagnosticadas puede ser aún peor», según señala el colectivo, ya que la responsabilidad de cualquier recaída o empeoramiento de la enfermedad que padecen los pacientes, afecta directamente a los médicos que las han firmado.

Dimisiones

El desarrollo de la implantación de este sistema de incentivos está creando un gran malestar en el colectivo de los Inspectores Médicos de la Seguridad Social, responsables de gestionar las altas. Éstos aseguran que este sistema está «mal diseñado» porque el Gobierno les pone «entre la espada y la pared, ya que por cumplir nuestro trabajo no vamos a recibir los incentivos».

Este malestar ha derivado incluso en algunas dimisiones, como ha sido el caso de un subdirector, que no ha querido gestionar este «sistema perverso de incentivos». Ha preferido optar a una plaza de menor categoría laboral y económica, antes que ocupar un cargo de dirección y verse obligado a gestionarlo.

Fuente: abc.es

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